La Asociación de Caballeros Bergidum Templi surgió entre un grupo de personas, con el nexo común, de su afición, por la recreación y estudio de la Orden del Temple, su entorno histórico, y el marco geográfico, en este caso del Bierzo.

Después de la coincidencia en varios actos de esta índole, surgió la idea de fundar un asociación, sin ánimo de lucro, en la que estas personas que se habían conocido y cualquier otra, que a posteriori fuera socio, pudieran dar rienda suelta a su espíritu “Templario”, pudiendo investigar, recrear, emular o conmemorar, todo lo referente a La Orden.

Nos gustaría que con el transcurso del tiempo y de todas estas actividades y propuestas, que el espíritu Templario y caballeresco, calase en cada uno de nosotros, haciéndonos mejores personas.

Febrero 2011 de Nuestro Señor

Nos, que por libre elección, de la catarsis del fuego que ha inmolado a Jacques

de Molay, prometemos profesar una fe que ni el fuego ni los siglos han podido suprimir; Conscientes de la herencia que el sacrificio de muchos han trasmitido desde un lejano pasado;Convencidos de la común identidad del hombre y de su capacidad de contrastar y disolver el mal;Seguros que la base de una verdadera sociedad templaria está,en los valores cristianos,en el ejemplo praticado en el proprio estilo de vida y en la solidaridad,sin distinción de raza, de sexo, de religion, de credo politico o moral o de condición economica o social;

Nos comprometemos a la formación de una verdadera sociedad templaria en la cual los principios de la Regla,legada de nuestro primer Maestro, Hugues de Paynes, enmendada por S. Bernardo de Chiaravalle, aprobada por el Concilio de Troyes y ratificada por el Papa Onorio II,sean completamente realizables, contra la barbarie de la intolerancia, del racismo, y de la arrogancia del poder; Contribuyendo con el ejemplo a la edificación de una nueva aristocracia del espíritu,a la formación y al progreso del hombre,en el nombre de aquellos valores cristianos de tolerancia y de paz que más allá de las fronteras y de las ideas hacen parecidas los hombres, bajo cualquier cielo y cualquier tierra.

NON NOBIS DOMINE, NON NOBIS, SED NOMINI TUO DA GLORIAM